Los criterios de accesibilidad que revisa una verificación y los errores de montaje más comunes.
Braille y alto relieve no son lo mismo
Una señal accesible completa lleva dos lecturas táctiles: el texto en alto relieve, que puede recorrerse con el dedo, y la transcripción en Braille. No son intercambiables. No todas las personas con discapacidad visual leen Braille, y quien lo lee necesita también la referencia en relieve para ubicar la señal.
El Braille se coloca debajo del texto correspondiente, con una separación suficiente para que el dedo distinga ambas líneas sin confundirlas.
Los puntos importan más que el diseño
El punto Braille tiene una geometría definida: diámetro, altura y separación entre puntos y celdas. Si la pieza se produce con puntos demasiado bajos o mal espaciados, la señal existe pero no se puede leer, y en una verificación se contabiliza como incumplimiento. Por eso fabricamos los puntos con esferas insertadas o por deposición controlada, no con impresión simulada.
El texto en relieve debe ser sans serif, en mayúsculas o mayúsculas y minúsculas según la longitud, y con una elevación mínima perceptible al tacto.
Contraste y ubicación
El contraste entre el texto y el fondo es lo que permite a una persona con baja visión —el grupo más numeroso— usar la señal sin tocarla. Las combinaciones seguras son claro sobre oscuro u oscuro sobre claro, evitando acabados espejo que producen reflejos bajo la iluminación del inmueble.
El error más común no está en la placa sino en el montaje: señales colgadas demasiado alto, colocadas del lado de la bisagra o instaladas sobre la hoja de la puerta, que se mueve. La señal de un espacio va del lado de la manija, en el muro adyacente, a una altura que permita alcanzarla con la mano.
Qué áreas deben señalizarse
En un inmueble de uso público, como mínimo: accesos, sanitarios, escaleras y elevadores, números de habitación o consultorio, rutas de evacuación, áreas restringidas y directorios. En hoteles y hospitales se suma la numeración completa de habitaciones y la identificación de servicios por piso.
Conviene levantar el inventario completo antes de producir. Fabricar por etapas casi siempre termina en diferencias de material y color entre lotes.

